sábado, 1 de junio de 2013

Omar y yo en el Temporal


Nos queda la pena, nos abandona el amor
queda el recuerdo y perdemos la guerra,
nos perdemos a la vista de éste bufó
fatuo, moro y vanidoso.

Adios ciudad del futuro incierto que se nos asomaba
bajo la luz tenue de la distancia entre nosotros y la pseudoamada,
aquella amada de la ciudad no tan lejana,
a los pliegues de la falda coqueta y costera de la mar.

¡Oh dulce agonía! ¡Amarga felicidad!
¿Acaso son los impulsivos deseos de Omar?
Indubitable, gobernados por la voluntad mía
en una democracia moral de lo causal.

Recuerdo el recordar de nuestra eterna musa,
habita en forma de cadáver en nuestras palabras,
en el pensamiento y sentimiento del mañana,
cuando ya sea el ayer su figura de bruja.

domingo, 10 de febrero de 2013

San Agustín, el gran pecador.



San Agustín:

«Éstas dos voluntades que hay en mi, una antigua, la otra nueva, una sirviente de la carne, la otra del espíritu, desgarran mi alma.»

Si es cierto que el error llamado al pecado es llamado también al castigo, sin embargo, muchas veces, las consecuencias accidentales de ellos terminan en reflexiones para meditarlos, entonces se tiene la cuasi-ventaja de tener dos perspectivas opuestas una de la otra en un mismo punto de vista. San Agustín es clara muestra de ello, de opinión personal,  que recogió dicha cuasi-ventaja para hoy por hoy, ser uno de los pocos, padre de la Iglesia que merece ser llamado filósofo.

San Agustín ha despertado en mí otros efectos, entre muchos, de saber aún más del Omnipotente.

domingo, 16 de diciembre de 2012

¿Por qué es tan malo este mundo moderno?



"El mundo moderno no es malo; en cierto modo el mundo moderno es demasiado bueno. Está lleno de feroces y malgastadas virtudes." (G.K. Chesterton, Ortodoxia)

Meditaba sobre si este mundo es correcto, es justo y bueno. La delicadeza del bien se ha corrompido, y ahora solo el bien se ha perpetrado a sí mismo, convirtiendo a este mundo 'tan bueno' que cuando no hay sendero para llegar al compromiso de la responsabilidad de la promesa hecha, se equivoca con tal confianza como si se hubiera adaptado lo malo a lo bueno con un relativismo temporal radical. Si 'errar es humano', debería 'errar' ser un hombre gordo de ropa desgastada y traje maculado, y que 'responsabilidad' sea el jabón y vestidura nueva.

Mientras tanto escuchaba una canción llamada 'Torquemada' de un grupo de heavy power rock español. Con total ironía, me recordó a Chesterton y cito: "Torquemada, torturaba físicamente a la gente, en bien de la verdad moral. Zola tortura a la gente moralmente, en bien de la verdad física. Pero en tiempos de Torquemada, por lo menos existía un sistema que hasta cierto punto permitía que la rectitud y la paz se besaran. Ahora, ambas no se saludan ni con una inclinación de cabeza."

miércoles, 12 de diciembre de 2012

La Mujer Degradada



He tenido días de acoso de la ira que sucumbe solo a la luz de la inteligencia. Esta noche proclamaré mi odio a la degradación de la mujer del siglo XXI, por quién poco interesa conocer las cosas inteligibles de la realidad, y tan solo luchar por la belleza superficial para que a futuro muchos varones peleen por ella como si fuera petróleo, un bien. Hay bastante diferencia entre 'feminista' y 'femenina'. Cito a Schopenhauer, a quien ya muerto, fatalmente le agradezco esta creciente misoginia mía por una mujer.

"Aparte de este honor particular de su sexo, la mujer adúltera pierde también su honor civil, porque su acto es un engaño, una grosera falta a la fe jurada. Puede decirse con alguna indulgencia «una joven soltera seducida»; no se dice «una casada seducida»." (A. Schopenhauer. El amor, las mujeres y la muerte)

martes, 30 de octubre de 2012

Remembranza I: El ZigZag Femenino


Era un día soleado de octubre,
la tarde calurosa enamoraba a la noche
y las ventanas de la pieza estaban a descubre,
así permitían el paso de la fresca brisa.

Acostada sobre la hamaca de cuatro patas,
estaba ella dulce desarropada y navegando en sueño;
sus manos por debajo de su cabeza
y los pies arrodillados sin suelo.

No hay otra figura tan perfecta,
que la ingeniería divina de la naturaleza humana,
tan abigarrado, hubiese creado.

Es momento de tumbarse a costado,
abrazarla y no excarselarla... nunca.